
YA, POR NOVIEMBRE, AVANZANDO
No esperará mi suspiro
ese prodigioso instante,
en que el rosal floreciera;
pero la vida es hermosa
y si, a rosas, aún no oliera
(que ocurrirá Dios mediante)
no se apagará el latido,
de otras cosas, disfrutando.
doctorpoeta
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