¿Buenos días?

Dejo la noche sin ganas,
me place seguir durmiendo;
me incorporo al mundo amargo
y me cuesta vestir mangas,
pantalones y un señuelo.

Porque la vida es un fiasco,
tengo que engañar despierto.

Dormido, todo es sincero;
la pasión es rojo intenso
y por ropaje, uso alas
que me elevan a los sueños.

Antonio C Rodríguez Armenteros