
La intervención sobre el pensamiento dócil, con escaso poder discriminativo, pasa, lamentablemente, por imponer un programa, impregnado ideológicamente, a conveniencia de la doctrina que prive en cada momento. Reivindicar el valor aséptico de los planes educativos, ineludiblemente elaborados por DOCENTES Y PADRES, debería de ser prioritario, con mucho más motivo en las primeras etapas escolares. El adoctrinamiento tendencioso, desde mi visión pediátrica, podría ser una forma de abuso infantil; no sé si también desde las ópticas sociológica, filosófica y jurista.
doctorpoeta
Comentarios recientes