
SUMMA THEOLÓGICA
En la orgásmica del alba,
llamo a Dios:
Solícito se presenta,
señalando a mi Manchuela,
con genial grandilocuencia
y gestos de admiración.
Tan lozana, fresca y bella,
del Aznaitín y la Peña,
aroma a pinar me llega;
de la besana, el rumor,
colores de verde oliva,
y trinos de ruiseñor;
humo de cooperativas,
del Polígono, faena,
de sus gentes, corazón.
Y, un paisaje de leyenda
donde, la Iglesia es fervor;
allá por la Loma esbelta,
dos emporios desperezan
renaciendo su vivir;
y desde su mirador,
sus calles rectas contemplan,
allende el Guadalquivir
porque Úbeda y Baeza,
la adoran y consideran
como su hermana menor.
Antonio C. Rodríguez Armenteros