
ESTRATEGIA
Cierra el cielo
su tarde abierta.
¡Tiemblo…!
A mi espalda se oye un rezo.
Pugnan la luz y la sombra
por imponer sus destellos;
y, tras asalto impulsivo,
sol eclipsado, por truenos.
¡Tiemblo…!
A mi espalda, con granizos,
clama un gemido reseco;
Un niño mira a su madre:
ambos, tirados al suelo;
y reptando en camuflaje,
busca el manto del apego,
resbalando su tormento
por las facciones del miedo
¡Y tiemblo…!
A mi espalda, rayo y fuego.
Y las balas del comando
rompen, de sangre, los pechos.
Tan remojado de pena,
quiere secarse su cara:
atrapa unas manos blancas,
que ningún calor irradian,
porque el gélido rigor
ha escarchado la templanza.
¡Y tiemblo!…
A mi espalda,
grita, inerme, la venganza.
Y mi corazón, rasgado,
con el suyo se acompasa;
los dos pulsos, a galope,
claman justicia a la causa.
Dos resortes son mis ojos
para tenderle mi amparo.
Encontrada su mirada,
no puedo enjugar mi llanto,
porque mis manos se lanzan
a sofocar el espanto.
¡Y tiemblo!…
Levantando la mirada,
suplico a la nube blanca
que, a su arco de colores,
una rendija le abra.
¡Y tiemblo!…
porque, ráfagas de truenos,
rayos de fuego descargan.
Cedo la retaguardia
y busco el arsenal oculto,
pero se encasquilla el arma
Y corro a la avanzadilla,
en la trinchera de paja;
mi defensa, es una estrofa
y mi estrategia de ataque,
¡versos, lanzados, en salva!
¡Y tiemblo!…
A mi espalda se oye un rezo…
doctorpoeta
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