HERÁCLITO
¿Se olvidará el “putiferio” como hace el calendario con los días más ominosos?
Amainará el poniente, que arrasa
y se pudieran cerrar los labios separados de mi herida.
El alma anonadada, hoy, levanta su osadía;
lo perdido, en el renuncio, lo presiento repescado.
Ya luce el sol, sin malicia conocida,
y podría quemar, en un instante, tu sonrisa y tu costado.
Y frente al mar, te diré: ¿Cómo he podido,
azotado y sin brújula perdido,
llegar a tu puerto en barco con las velas destrozadas?
Y una voz que, en alto, y con todo su interés, suspicaz, me ha preguntado: ¿No me vas a relatar, sobre si alguien te ha ayudado?
El mismo viento, que dejaba velas rotas hoy, por favor, ha rolado
y graznando allende el mástil, aletean las gaviotas.
doctorpoeta