
Se pregunta, mi concisa formación en Infectología, si el esfuerzo demostrado en la utilización, prácticamente unívoca, de las vacunas anti-Covid y sus alentadores resultados, ( aunque, desde mi óptica, con matices en cuanto a eficiencia, eficacia, eventuales repercusiones inmunológicas posteriores, etc.), se hubiera asociado, simultáneamente, a la INTERVENCIÓN SOBRE LA FUENTE DE CONTAGIO (en caso de la catalogación definitiva de la SARS2 como “ZOONOSIS”), la provisionalidad de las perspectivas hacia el control de la situación, habrían disminuido categóricamente, según se deduce de aquellos capítulos de la Epidemiología dedicados a la evaluación y trascendencia de las llamadas «enfermedades de origen animal”, donde el aporte de ambas diligencias podrían tener una importancia capital.
Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros
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