LA LÍNEA CIELO-AGUA

Florecen, aún en primavera,
brotes silentes como el amor
callado;
me acerco y huelo:

la esencia,
surte mi alma de anhelos
y las hojas, que verdean,
colorean mi pericardio
con el color del deseo o, mejor,
esperanzado.

Hacia mi playa yo bajo
anhelante y perfumado.

No palpo tu amor,
pero lo noto en mi cuerpo:
mi corazón atizado
y mis suspiros al viento,
por el mar, te están llamando.

Y tu voz de seda canta;
me la trae la caracola,
que, en bajamar, se aposenta
sobre un montoncito de arena;

rompen con fuerza las olas
y al refluir la resaca,
el vaivén que se genera,
al ritmo del canto, habla:

¡Canta, recita, baila
que se estremezca mi alma,
con tanto amor de balada!.

Tu mirar aún no lo encuentro,
no está muy onda la playa;
si, muy alto el firmamento;
busco en la estela del canto,
y, en la línea mar y cielo,
viajan tus ojos despiertos.

Pido, con locura, un beso;
con la brisa, un escarceo
y un chasquido en mi mejilla;

con el sol, ya casi puesto,
no puedo encontrar tus labios,
¿Dónde están, que no los veo?….

doctorpoeta

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