Aquel bajonazo que sufrí, de vez en cuando, solivianta mi memoria…

Fue de golpe;
se agotaba de repente
mi algún sitio
que, mi demás,
en vano reanimaba;

y mi vida de un hilo colgaba
respirando de ese aire
negro y triste
donde, al miedo, le gusta
distinguirse.

¡Nada vale para ahora
aquel pasado;

el presente es un tris,
que tiene prisa

y el futuro va a ser conmigo
tan honrado con su augurio,
hasta el alcance de mi vista,
de aportar a mi presente
y a su ristra,
ilusión, entusiasmo y mucha dicha.

doctorpoeta