Nada como escalar las faldas del Castillo de Jaén, para agradecer, a la masculinidad, su apoyo solidario a la feminidad; hay cuestas que «mandan güevos».
Por la calle Ciprés ya sonreímos.
doctorpoeta y esposa, feliz jornada
Nada como escalar las faldas del Castillo de Jaén, para agradecer, a la masculinidad, su apoyo solidario a la feminidad; hay cuestas que «mandan güevos».
Por la calle Ciprés ya sonreímos.
doctorpoeta y esposa, feliz jornada
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