LA CIENCIA PARA SANAR QUE, A LA MUERTE, ALEJARÁ
En mis estudios con eco
trato de buscar, pasmado,
la base de la teoría
de si el feto no es humano.
Esta hipótesis sectaria
a la ciencia tumbaría,
pues del embrión mutado,
rana o sapo surgirían.
Pronto, a las siete semanas,
nos descubre el monitor
que los miembros ya se mueven
y.no son pezuñas ni alas;
son deditos que se abren
y se cierran, con fruición,
lo mismo que el corazón,
con cavidad conformada.
Llega la trece semana
y es creciente mi obsesión,
por querer mostrar su cara;
la boquita, que abre y cierra,
las facciones bien marcadas
y al cambiar de posición,
la mantiene bien cerrada.
Busco en la quince semana,
su estructura cerebral,
los surcos, las fontanelas
y el eco ventricular.
El núcleo del sentimiento,
emoción va a descargar;
si el corazón se acelera
el Doppler registrará.
Control de veinte semanas,
esta ocasión con 3D
y una impresionante imagen,
obtenemos del bebé.
El sexo se ha confirmado,
tiene sueño y mueve un pie;
la cabecita y las nalgas
se desplazan por doquier.
Casi siempre está dormido
y despierta alguna vez;
el registro del cerebro,
con ondas, se puede ver.
Si la succión de su dedo,
le genera gran placer,
el estrés de un mal momento
hace, al trazado, correr.
Van a ejecutar condena y
pienso en su frente fruncida,
en la arritmia y en su ira
cuando, el hachazo, presienta
Es sentencia irrecurrible
de adalides de la muerte
y a una criatura inocente
trituran, de forma horrible.
¡Y qué podemos hacer!
doctorpoeta
Comentarios recientes