Opulencia e indigencia son extremos muy perjudiciales para la noble estructuración de la existencia. Exceso y defecto no estabilizan, sino desconciertan. La felicidad, el ansia de vivir, la nutrición adecuada, el tener ilusión, luchar por llegar, todo lo que gratifica y une, hay que encontrarlo, justamente, en la zona media del status. ¿Se podrá facilitar el camino, de nuevo, tras la indigna aberración?
doctorpoeta
Comentarios recientes