¡MARAVILLA!

Fascinante, tú, mujer

que, por amor, vida albergas;

das el pecho a saciedad,

lo partes al trabajar

y escaso agradecimiento.

El teletrabajo harás;

la casa está reluciente,

nadie se ofrece a cargar

con las compras más urgentes,

ni la fregona estrujar,

ni quitar polvo a los muebles.

Del carro has de tirar,

y de las bolsas de excedente;

maltratada, sin igual;

por la ira y sinrazón,

estás en riesgo de muerte.

¿Hay eficacia en la acción?:

Hasta hoy, no se ha ideado

la forma de protección;

tan solo parafernalia,

griterío, baldías pancartas,

y nunca se «abrió el balcón».

Exigir tu dignidad

es un clamor estridente

y no más trato desleal,

Más que, en manifestación,

con arrojo, hay que luchar

contra el olvido indecente,

pedir solidaridad

y ponerte en el lugar

más glorioso y prominente.

¡Mereces felicidad!

doctorpoeta

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.