
LETRAS
Hasta que, en un libro, no se descubra ese avistamiento cosmológico, exultante de colores, aromas, formas, sonidos y sabores, no pasará de ser un moteado inhábil de letras negras sobre fondo blanco.
Observar, en sus lectores, rostros sonrientes o tristes; crispados o apaciguados; complacientes o inflexibles, como resultado de su implicación en avatares de la vida misma, aunque exhibidos de forma distinta, es indicativo del nivel de su transcendencia, en este caso, literaria.
doctorpoeta
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