
Creíamos tener dominado el idioma cuando resulta que, con su friki manipulación, nos «invita» a entrar por el aro de la dislalia, también de la disgrafia y de vocablos y nombres rocambolescos. Se podría aceptar que las formas de expresión fluyan hacia todas direcciones, siempre que la normativa, que es científica, fiscalizara los matices que rompan la norma, pero los «insignes» mentores rechazan la ortodoxia inculpándola de ser excluyente.
El intercambio comunicativo, verbal o escrito, es del todo inclusivo al ejercerse con claridad, respeto de turnos, comprensión, corrección, elegancia, belleza y asepsia, para hacer más asequible el logro del loobjetivo que pretende: la fácil intercomunicación.
doctorpoeta
Comentarios recientes