
¡AUN LA PRIMAVERA!
Querría ser la alarma de tu reloj,
para juntos despertar
Allanar tu alma es la obsesión de la mía,
desde el limpio sentimiento
y no desde la avidez, tan equívoca
y voraz.
Porque tu silencio otorga,
con el corazón te grito:
¡te amo, eres mi musa divina
y a ti sólo necesito!
Como el ciclón rola a brisa,
después de haberla tundido,
tras beber un trago amargo,
mi dolor rola a ternura,
cuando anhelante te grito:
¡te amo sobremanera y a ti sólo
necesito!
doctorpoeta