¡AUPA LAS HORAS BAJAS!
Asumir la desgracia, tiene su aspecto positivo: Sufrir aporta mucho más estímulo para continuar, que la «maravilla» ininterrumpida de disfrutar las horas altas.
Masoquismo (adicción al placer con el dolor) es otra cosa. En la adversidad, el rigor y la esperanza, se mantienen y la permanente felicidad conlleva un alto riesgo de empachar.
doctorpoeta, buenos días. ¡Vamos!

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