
INVITACION A RECAPACITAR SOBRE UNO MISMO,
DURANTE EL AÑO QUE SE VA, PARA CONSERVAR
LO APROVECHABLE E INTENTAR RECICLAR LO
DESECHABLE.
Con el pavo y los mariscos
preparados,
ojeroso, como yo, se queda el año
que se extingue impasible y resignado,
a un suspiro, y poco más,
del calendario ya agotado.
San Silvestre, que es prudente,
se rezaga,
porque sabe que es postrero
e imposible sea primero.
Pero, en caso de que fuere,
las uvitas con la suerte
bien a secas, o bien a cava,
se tendrían que postergar.
Con el balance cerrado,
mi conciencia hace su examen
por si acaso, algo de mí,
envolverse mereciera
con las hojas que aun nos quedan:
Quizá el polvo del rincón,
camuflándose, se cubra
o tal vez lo descubra, obligándome
a barrer.
Puede que haya manado
amor neto, en cantidad,
aunque con presión fugada,
previa al parterre llegar,
o el atanor atorado, refluyéndose
el caudal.
Puede que el amor donado,
sea de inferior calidad
y, en el rigor invernal,
por sequía, o por terquedad,
no he podido mejorar.
Puede que, ufano, mi yo,
tras relumbrar mi corona,
con el cetro haya empujado,
al precipicio, su honor
sin resecar lo anegado.
Con destreza y utillaje, intentaré
concertar,
a almanaque renovado,
día y hora convenidas, para achicar
lodazal.
Y, añadido a la estrategia,
me aconseja mi pensar
con un susurro acuciante:
“A fin de considerar,
la reacción determinante
tendrás que filosofar:
«De su núcleo, desplazado,
tu YO no se va a impregnar
de las esencias del ser,
pues es condición sine qua non
que, bien centrado, ha de estar».
Os felicito, de verdad, con mi ferviente deseo de que, durante el año 2025, deis y recibáis, en su justa medida, para alcanzar una convivencia venturosa, feliz e inolvidable. Un abrazo
doctorpoeta
Comentarios recientes