Huyo, de repente,
de la guerra de un sueño
y salto de la cama,
desarmado,
pisando por el suelo
Me pongo mi señuelo,
me anudo la corbata,
me ato los zapatos
y a otro dia me enfrento
¡Mi alma se ha manchado
y la muda ya me he puesto;
replicaré con versos!
¿Podré vender los quesos?
doctorpoeta