
Como el aire, que respiro,
vira aventando la mies,
mi destino va aturdido
por las eras de mi ser.
Grata, la brisa lo encuentra
y con el grano se apila;
se arrincona en un rimero
y otra racha lo desliga.
Y en sacudida, de nuevo,
se levanta otra ventisca
y con ira lo reenvía…
Es mi impronta, que trillada
en las eras de la vida
y agitada como mota,
a la postre de abeldarse,
sea en pajar o sea en granero,
busca techo y se cobija,
para ser materia prima.
doctorpoeta