
Reflexiono sobre la respuesta a una pregunta que me viene al pensamiento. ¿Si, por evolucionismo, desapareciera el hombre del orbe qué sería de la mujer?
Como si la estuviera viendo: Después de mucho buscar, se ubicaría en un lugar apacible y litoral; bien vestida, repeinada con esmero y la astucia ejercería para hacerse de utensilios, alimentos y otros géneros precisos para uso habitual (incluidos de belleza y de higiene personal).
Dia tras a día, se va a pasar programando la jornada, porque el tiempo es como oro y ni un rato perderá. De inmejorable presencia, lleva rebeca a los hombros y un paraguas de otro tiempo que nunca puede cerrar; y al regresar de pagar el seguro de decesos, con vecina, o sin vecina, saca el perro a pasear: un chihuahua muy pequeño, consentido y muy mimado, a quien saca con pañal.
Cuando está de vuelta en casa, se encamina a su aposento, para, al gato, darle pienso, a los sones de un bolero, un maullido lisonjero y ladridos sin parar. Tarda en dormirse leyendo: de su poeta, poesía; una novela de amor, o la fantasía de un cuento. Y con sueños y recuerdos, añorando un compañero o, en ello sin reparar, su deseo satisfaciendo…
Y, mañana, Dios dirá
doctorpoeta