
No he de exhibir, a cielo abierto,
las guirnaldas floreadas de tus sueños;
contigo fui
y conmigo las reservo
en el blindado almacén de la omertá .
Sólo basta que mi alma esté informada
y al callarme, si tú callas,
sólo oiremos el clamor del sentimiento
que nadie oirá…
Aún así,
¡la tierra entera va a cantar
y bailaremos sin temor a tropezar!
doctorpoeta
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