
Buscando, por el riesgo de un calado accidentado,
encontramos el lugar de nuestro encuentro.
Lo asequible es acomodo, donde amor es pluma
blanca,
que revuela por los parques aireados, con olor a golondrina
y flor melosa,
a la luz que todo alumbra.
¡Sutil sueño de encendida primavera, sin sitial para la sombra!
Apurado es el descenso hasta la sima, por el musgo deslizante
y enmohecido,
donde asustan resbalón y zapatillas y donde el eco del chillar del
murceguillo,
se ha acoplado al bisbiseo de los latidos, al pecado lenguaraz de amor
prohibido,
a las notas de un concierto de jadeos, a lamentos solapados, a quejidos
contenidos con la osadía del cariño. ¡Inerme amor que vence herido!
doctorpoeta