
REHACER
Cuando el fulgor de la tarde
quede apagado en la noche,
y el sol vaya a su retiro,
todo el quehacer de mi pecho,
reposando el corazón,
es, si acaso, algún suspiro.
¡Cesa el furor del despecho
por un sedante candor
que despierta mi ilusión,
vuelve el pulso a mi ambición
y el destino queda abierto!
doctorpoeta
Comentarios recientes