
OFTALMOLECTURA
Tras el enfoque ocular,
la mirada selecciona lo mirado:
de reojo, con descaro
o de forma habitual.
Rehúye de lo superfluo;
desdeña, si no es de agrado;
insiste en lo deseado;
agrupa lo disociado.
Cuando tata de atisbar
y se presta al intercambio,
asintiendo, simulando
o desairando,
al mirar para otro lado.
Tiene un matiz especial
el reojo enamorado:
recurrente y recatado,
indica complicidad
y no puede estar más claro.
doctorpoeta