
3 DE MAYO: JORNADA MUNDIAL
La Comunicación debe ser considerada como un servicio esencial y, por ello, ha de ser impartida desde la retórica más aséptica. Los prestidigitadores de conceptos, con su verborrea tan atildada como vacía, consiguen pervertir el mensaje al inocular en la mayor parte de la opinión, una percepción endomingada y repelente del objeto a comunicar.
También, con intención o sin ella, se detecta con cierta frecuencia, quebranto total o parcial, de los preceptos fundamentales de la buena praxis, tales como la sinceridad, la amabilidad, la tolerancia y la paciencia.
El buen comunicador HA DE DARSE al comunicado y NO SERVIRSE de él; ha de ser mentor de la ecuanimidad y la veracidad y no “repetir y repetir” lo que todo el mundo SABE, sino hablar con el digno interés de EXPONER, con pulcritud didáctica y sin sesgo interesado, lo que todo el mundo DESCONOCE.
Es el academicismo y no el oportunismo lo que caracteriza a la mayoría de sus grandes profesionales merecedores de nuestra felicitación más efusiva, lamentando con ellos la contrariedad de compartir su noble cometido, con auténticos «garbanzos negros», que se prostituyen con la distorsión cicatera.
doctorpoeta