
VEROSÍMIL
El Gran Maestre, cofundador de la “Organización Eclesial Globalista”, elaboró las tres bases institucionales de su impostura, que con carácter dogmático y sin pasarlas por algún tipo de filtro democrático, encabezan la agenda hacia el Nuevo Orden:
-La gran falacia del Cambio Climático (Paleoclima, Agujero de Ozono, Calentamiento Global, Glaciación, Desertización) de “origen antropogénico” (falsa denuncia sin pruebas) y que, con golpes de pecho, todos tenemos que salir al frente de la “exigencia” de sus presupuestos mastodónticos.
-La perversión del feminismo radical, precipitado en el abismo del sofisma de género, que desde Engels se ha querido abrir paso, afortunadamente sin éxito, aunque con empeño insidioso como en estos tiempos de zozobra. Desde mi punto de vista, el discurrir de los acontecimientos da pie a pensar que el “corpus” de la filosofía de género no es más que una hábil maquinación mental con claros objetivos clientelares; la exigencia de sus presupuestos mastodónticos también tenemos que pagar, con golpes de pecho en una sumisa genuflexión. La extinción de este enfoque tiene posibilidades de pasar a la reserva, debido al exceso de su proclama, aunque rindiendo cuentas por el perjuicio ocasionado, tanto físico como psíquico y emocional.
-La interculturalidad, cuyo principio integrador hasta ahora hace aguas en sus objetivos de respeto, diálogo y concertación; el desarrollo exponencial de conflictos, el abuso geopolítico de los flujos migratorios y el auge de las mafias, son palpables evidencias, en mi criterio, de un fracaso atronador. El desvío presupuestario, que tenemos que pagar, tras golpes de pecho, genuflexión y la señal de la cruz, llega para beneficio exclusivo de quienes deben de ser rastreados por sus políticas clientelares, de un lado, y por sus “artes” de piratería, de otro. Es sabido que el registro de muertes de hambre llega de los lugares de origen y nunca de los costosos trayectos, donde las muertes se deben a las, más que previsibles, consecuencias del naufragio y la deriva.
Estos tres caudales principales, se van nutriendo, cuidadosamente, de otros flujos accesorios, que alimentan, de manera algorítmica, esta nueva forma de revolución, para la que, la Covid pudo ser el primer “cañonazo”.
¿Y dónde está la solución a la crueldad del mundo? Podría aportar algún detalle, pero bastante alejado de esta maldita intromisión hacia su moldeamiento, tan criminal como codicioso.
Piensa, doctorpoeta
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