La ineludible disciplina, declarada políticamente incorrecta, no es la flagelación contumaz de la dignidad, llevada a cabo por el autoritarismo frenético y sin control, sino la que nos impulsa al logro por el esfuerzo, por el afecto, por la producción creativa, por la reflexión, por la expresión, por la crítica, por la competencia leal y por la cooperación. Habrá futuro si se educa, desde la libertad, para la responsabilidad y, desde la responsabilidad, para la libertad.
doctorpoeta