
¿SE FUE CON DIOS?
En tu infancia y su tristeza,
se esfumó el dulce juego de tu sueño:
Paró el portero, pudo ser gol…
Violentada la inocencia,
el castigo fue brutal y aterrador.
¿Hubo motivo?
Sin llegar a comprenderlo, te preguntas la razón.
Se truncó el estirón
de tu existencia
y ante tu empeño de saber un argumento,
te expliqué:
Lo inexplicable supiste
y desde el pecho congelado
hasta tu frente
y con tu orgullo, se tramó
la venganza de la ira y del desastre.
Con hombría,
más crecida que tu planta,
avanzando por la senda del horror,
viste un hueco
en el desierto de despojos
y, el aviso de las balas,
a un cobijo te llevó.
Sonreíste
enjugando los gemidos
y tu oasis,
tahúr de salvación,
con olores a ceniza resabiada,
en el lecho de una mina
te acogió.
Ví tu alma
entre flores de sequía
sobre un cuerpo
sin apenas complexión
más arriba del empeño
y del fracaso,
más excelsa que el linaje y el rencor,
más serena
que mi rabia y mi impotencia…
¡y con honor, sublimó!.
doctorpoeta
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