
No cesa la inspiración y abre su oído a la vida, que renace del silencio:
Jilgueros que, en melodías, traen desde el orto sus trinos y, a la brisa de
un suspiro, nos miramos tú y yo, cuando los versos arrullan cortejados
por el alba que, a nuestro nuestro sueño, espabila!
Grato augurio, en este decente día, pródigo en felicidad.
doctorpoeta