
A NADIE PONE EN SU SITIO
El tiempo que, por perdido, se fue
para nunca más volver
y tampoco va a esperar,
aunque sólo fuera un tris,
al anciano, renqueante por el día
y en la noche desespera;
al bebé que, al no entender,
llora al amanecer,
agarrado al sinvivir
sin pezón ni sonajera;
y a este mundo, que mal gira
vil estrella desvalida,
con el rumbo desnortado
a la vista de quien mira.
¡Oh! Universo indescifrable,
sin pureza ni equilibrio,
polvo de estrella amputada,
que, alejado, ya se acerca
al ojo de la mentira…
Tiempo hubo, que hoy no está,
que se llevó aquel colirio,
perdido en la inmensidad.
doctorpoeta
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