Familia, Los Niños, Padre, Madre, Protección, Niño

Opulencia e indigencia, son extremos nocivos para la existencia y sus elementos. El exceso y el defecto no estabilizan, sino desconciertan. La felicidad, el ansia de vivir, la nutrición  adecuada, el tener ilusión, luchar por llegar a la meta, vivienda digna, descendencia, cultura,  vacaciones, evasión, salud  y, en fin, todo lo que gratifica y une, hay que encontrarlo, justamente, en la zona media del status. Pues bien; las actuaciones políticas, conducen, obstinadas, a negar a la sociedad la supremacía  de este espacio, proletarizando vertiginosamente a las clases medias y elevando a la categoría de potentados, a unos cuántos que, aupados por el privilegio y la extorsión,  se erogan la potestad de ser redentores del mundo.

Antonio C. Rodríguez Armenteros