
UN CASO RECIENTE DERIVADO A URGENCIAS
Es la causa más frecuente de obstrucción del intestino en lactantes con edades comprendidas entre los seis meses y los dos años y medio. Es debida a la introducción de un asa del intestino en la propia luz intestinal (imaginad una parte del dedo de guante de goma que se mete dentro de la otra parte y para que pueda entrar el dedo, hay que “tirarle” y sacarla). Ocurre porque el movimiento progresivo del intestino se altera por uno o varios factores.
Los síntomas son de comienzo brusco, con dolor abdominal severo e inconsolable, aunque es característico el LLANTO INTERMITENTE, vómitos en “escopetazo”, emisión de heces con SANGRE Y MOCO, o con aspecto de MERMELADA DE FRAMBUESA. El pediatra, no siempre, palpa la masa debida a la invaginación. El diagnóstico debe hacerse con rapidez por el riesgo de lesiones en la pared del intestino o incluso perforación. La ecografía abdominal suele ser resolutiva, demostrándose la IMAGEN EN DONUT. El estudio radiológico es, además de diagnóstico confirmando la exacta localización del asa invaginada, el recurso terapéutico más deseado ya que el 75-90% de los casos se resuelven mediante el ENEMA DE AIRE, cuya presión administrada va devolviendo poco a poco el asa “a su sitio”; también se usa con éxito el ENEMA CON CONTRASTE HIDROSOLUBLE, que utiliza, para el mismo fin, la presión hidrostática.
En determinadas circunstancias, entre las que se encuentra la indeseable tardanza en el diagnóstico, es necesario recurrir a la intervención quirúrgica.
El caso concreto diagnosticado en consulta (lactante de nueve meses) al que, afortunadamente, no hubo que operar, fue resuelto por el fantástico RADIÓLOGO DE GUARDIA, empleando EL ENEMA DE AIRE.
Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros
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