A tu sueño, que es etéreo, me incorporaría,
a la voz, como un trueno, que tu urgencia daría.
¿Es por fuego o por duelo? ¿Es por fiebre
o por miedo?
Es por algo, en mi vaso, que tu sed no tenía.
Tu pesar no es tormenta; no hay ciclón, ni
ventisca
y tus ojos mojados, por favor, me pedían,
apretarte en un beso y tatuarte, a caricias.
A tu lado, me encuentro y me atrapa el silencio,
melancolía…
Y aclarado el misterio, con tus ojos abiertos,
me miró tu sonrisa
Había rayos, alarmas, ciclones y truenos
y mi prisa, apretó de momento.
Con los pies, en el suelo, entro al baño; me ducho,
me afeito;
cargadas las pilas, a la lucha me enfrento.
y tu foto me llevo, pues te dejo durmiendo
doctorpoeta