
Algo queda de presencia
y, aunque el ayer ya pasó,
hoy,aún sobra un momento.
Como un candil que se apaga
sin aceite y sin torcida,
repuestos al final del día,
mientras se puedan lograr.
Como una vela de cera
que, temblando en la tiniebla,
ya se apaga, derretida,
cuando el alba va a asomar;
Como el sembrado de otoño
que, soterrado en la dehesa,
germina por primavera;
al sol, se siega en agosto
porque el cielo, lo desea.
o el secano lo impidiera
Pasa un rato y llega otro;
días, meses, también años,
cuando parece que acaban,
otra vez resurgirán,
puede que, con malos modos.
La certeza se escaquea;
perder el tiempo es pensar,
si cantará la besana
cuando la tierra a labrar
ora es gleba, ora erial.
doctorpoeta.
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