
La realidad de las crisis sanitaria, política y social, depredadora del equilibrio democrático, me hace sospechar (creo que hasta convencer) que no sea fortuita, sino la ejecución de una añagaza, perpetrada con intencionalidad, al servicio de intereses espurios. Los acontecimientos van dejando un tufillo asfixiante de TACTICISMO fríamente calculado, hecho impensable en las, genuinas e inesperadas, contingencias del azar
Mi imaginación compara estos movimientos, que van ejecutándose siguiendo un bosquejo algorítmico hacia el objetivo, con los urdidos, en estado de guerra, por el generalato, aunque pueda ser odiosa la comparación
doctorpoeta, librepensador
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