
EPIFANÍA (MOSTRAR O ENSEÑAR ALGO)
Presiento que los Reyes,
de verdad, van a llegar:
miré el muro del Portal
y leí la separata,
que anunciaba cabalgata,
para al Niño agasajar.
¿Sólo, a niños, regalar
y tan poco a los demás?
si, escuchando corazones,
no hay mejores ni peores
y todos laten por igual.
Te lo tienes bien ganado
y seguro que, un regalo,
los Magos te dejarán,
con envoltura especial
de versos de enamorado:
Tal vez, si tú lo deseas,
mientras lo acerco a la alcoba,
podrías narrarme el poema,
compuesto al anochecer,
tras la brisa de la tarde,
cuando despertó la Luna
mientras vergonzoso, el Sol,
se apartaba de su lado:
“El néctar de juventud,
desparramando su aroma,
fue libado sin pudor
y se abrió tu corazón
tal como abrí, yo, tus ropas»…
Lo abrirás con ansiedad
y alisando su envoltura,
complacerás mi recado:
Y después de tanto agrado,
compartiremos los dos,
flor de incienso, mirra y oro,
tras haberlos destapado.
doctorpoeta