
BENDITAS DIFERENCIAS
El hombre piensa y no duerme. La mujer, durmiendo, piensa.
Se deduce de la vida misma que, por fortuna, cantan diferencias, entre hombre y mujer. Percibo cómo el hombre se realiza, cual personaje de novela; en cambio, contemplo a la mujer como musa alucinante de un bellísimo poema.
doctorpoeta