
CALIENTA EL SOL DE MAÑANA
Viajo por sal y cañas
hacia aquel valle escondido;
mi anhelo es de largo alcance:
quiero depurar, distante,
el mal de amores que vivo.
Me conduce el GPS
a un paraíso perdido
y, remando, mi esperanza
llega al muelle que diviso.
Alumbra el sol, que ha salido,
con la Luna ya escondida,
la apostura de una chica,
con sus rizos tentadores
desflecados por la brisa;
Tras la guirnalda de flores
y un beso de bienvenida,
se desboca, en su corpiño,
la pasión de sus latidos
cuando me mira a los ojos
y lisonjas me dedica.
¡Dejaré mi barca anclada
pues, locuras, se aproximan!
doctorpoeta.
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