
Allende mi despertar, en esta bella mañana, cuando Julio se ha de ir, reprimo en lo posible la insolencia de un bostezo e intento lubricar, con el bálsamo de un poema, la inquietante realidad.
El mentalismo me lleva a levitar por el cielo entre los rayos de sol, luz radiante que ilumina el trayecto sideral hasta cuando el sol se esconda, al final de un pasillo de estrellas y se me obligue a gravitar.
Y ya, con los pies en el suelo, venid conmigo a remar por el mar que trae su espuma, con su yodo y con su sal, a la vista, a los oídos, a nuestros cinco sentidos…
Remando, que ya es luchar, más lites contemplaremos: con peces, las gaviotas queriendo desayunar, las brisas, contra huracán; las nubes, contra los claros; la indolencia y el afán; la galeras y un velero; la mentira y la verdad; la riqueza y la pobreza; la deshonra y probidad…
¿Y SE AUGURA VENCEDOR? PUES, AGOSTO VA A LLEGAR Y, SÓLAMENTE, DIOS DIRÁ SI A BUEN PUERTO LLEGAREMOS
doctorpoeta.
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