
¿Puede servir el alma si el arquetipo del mundo es la antítesis de la dignidad?
Cuando la existencia se incomoda, el pensamiento, con agilidad, debe dilucidar sobre lo que no se puede y sobre lo que se puede cambiar.
Aunque no lo parezca, nada es imposible: Ante la primera circunstancia, la PACIENCIA, al echarse a la espalda lo inamovible, alentaría la intrepidez del activismo y ante la oportunidad de poder cambiar lo que es factible, la DECISIÓN, habría de tener asegurado el puesto de ariete.
Y, en todos aquellos casos de injusticia y decepción, miserable sería “responder” con la cínica imparcialidad de los hombros encogidos.
doctorpoeta.
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