
VA CALENTANDO EL SOL Y…
Nada hay tan insufrible como sentir invadidas las fronteras de nuestro existir por el intrusismo de otro ser. Si en cambio, el envite es por amor, estos límites se tornan tan porosos que, al penetrar el anhelo de una individualidad para fundirse, de forma tan sublime como trepidante, con el anhelo de la otra individualidad y viceversa, la felicidad desprendida de ambas existencias fundidas, se irradia, necesariamente, desde calor desprendido en la fusión.
En cualquier caso, es aconsejable un buen filtro solar.
doctorpoeta
Comentarios recientes