En la vida que vivimos
es indigno, que vivamos,
en continuo sinvivir.
Si nunca vuelves a mí,
oye, mi amor, ten muy claro
que sigues viviendo aquí…
¡Pero estás allende mí!
En la vida que vivimos
es indigno, que vivamos,
en continuo sinvivir.
Si nunca vuelves a mí,
oye, mi amor, ten muy claro
que sigues viviendo aquí…
¡Pero estás allende mí!