
Arrojado, por mis sueños, al avatar de otro día, un grupo de mis neuronas quieren encender su luz y me llega la razón cuando la tostada avisa
«¿A qué tanto poseer si, en medio de este follón me, he llegado a convencer de que sólo la miseria es mía. en su alícuota porción?»
Un beso, con aroma a buen café, aunque siga la sequía
doctorpoeta
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