Te regalo guirnaldas de flores,
que rodeen tu apretada cintura,
Una esquela, entre ellas, he puesto,
perfumada de amor y de besos,
y un sobrante renglón que suplica :
“Amame, por favor, te lo ruego”…
¡Que morir, yo sin ti, no podría!
Te regalo guirnaldas de flores,
que rodeen tu apretada cintura,
Una esquela, entre ellas, he puesto,
perfumada de amor y de besos,
y un sobrante renglón que suplica :
“Amame, por favor, te lo ruego”…
¡Que morir, yo sin ti, no podría!
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