Creo que podría ser edificante hablar un poco de la sexualidad para progresivamente, si lo creéis oportuno, ir asimilando conceptos sexológicos elementales desde un punto de vista, estrictamente biológico. Pretendo conseguir, primordialmente de jóvenes y adolescentes, un enfoque más adecuado de lo que significa esta maravillosa función orgánica.

En la sexualidad confluyen elementos, de orden físico u orgánico, emocionales, intelectuales, culturales y sociales que despiertan en las personas un vínculo de afecto, que, con, sus aspectos, podría ser denominado AMOR.

En el contexto de la sexualidad se incluye el sexo, las identidades sexuales de género, la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad transferida o solitaria, y la reproducción. Los medios para expresar y experimentar la sexualidad van, desde los pensamientos, hasta las relaciones genuinas, pasando por fantasías, creencias, actitudes, valores, actividades, prácticas y roles.

Del conocimiento distendido que, sobre la biología se ha de tener, sabemos que el funcionamiento orgánico depende de órganos y aparatos, cada uno de ellos con su función específica. El aparato genital es uno más, al servicio de la función orgánica global y debe despojarse de cualquier aditivo de magia, tabú, superstición o sectarismo para llegar a optimizar su uso y prevenir el abuso. La precaución y la observación de medidas higiénicas, no difieren mucho de la que hay que considerar en las demás funciones orgánicas; en todas, aunque con más importancia, si cabe, en la práctica sexual, hay que priorizar el principio bio-ético de “no perjudicar a nadie, ni perjudicarse uno mismo”. Las perversiones sexuales, abusos, crímenes pasionales y demás comportamientos aberrantes, entrarían en el capítulo de lo patológico y/o judicial. Nosotros vamos a manejar el aspecto, puramente, fisiológico y su didáctica.

doctorpoeta, feliz «finde»

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