¿Se puede ser «mente insigne» con un tropel de asesores?
Enjuicio los caracteres de este «encanto sobrehumano»
y concluyo, de antemano,
que aquel, que nació lechón,
morirá siendo marrano.
Tú y solo tú, monstruo, que aparentas poseer el don exclusivo de resucitar a los muertos, hazlo, por favor y «pelillos a la mar»; puede que la gente quiera.
doctorpoeta