
¿YO A TI? ¡NO TANTO!
No me asfixie tu ternura,
ni me embriaguen tus besos
ni me ahogue tu jadeo.
¡Dejame!
¡que me estás robando aire,
a la clara luz de luna!
Suelta fuerza de tus brazos
que se escape mi latido
y, hacia tu alma tranquilo,
lleve cordura su eco.
doctorpoeta
Comentarios recientes