
En el siglo XVII “SABADETE” no era un diminutivo de sábado, sino se usaba para denominar el sábado coincidente con el día SIETE de mes, hecho que ocurre dos veces al año. Este día, según la tradición judía, se dedicaba a destacar las cualidades de los polvos de talco y se exigía, a los boticarios, ponerse camisa nueva para su elaboración.
doctorpoeta filólogo
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