
El perfil más común del parricida adulto coincide con el de varón joven, o edad media, con patología psicótica descompensada y casi siempre asociada a abandono de medicación y/o a consumo de drogas y alcohol.
El perfil de parricida adolescente resulta de su inmersión en una, o varias, de estas situaciones adversas:
– Chico severamente maltratado.
– Chico con grave enfermedad mental, descompensada por ausencia de diagnóstico, tratamiento inadecuado, abandono del mismo, o consumidor de estupefacientes
– Chico, peligrosamente antisocial, con todas sus connotaciones causa-efecto.
Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros.
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